Vomitando elucubraciones

Vomitando elucubraciones

a3No es precisamente fácil hacerse un hueco entre los lectores habiendo ahora mismo más de 60 millones de blogs circulando. Pero aquí estoy yo, casi decidida a seguir entreteniendo a esas cuatro amigas que entran a cotillearme. 😂

Ahora en serio. Por un lado me pregunto cuál será la aceptación de este espacio pues, por más agradecida que me sienta por vuestras felicitaciones en redes sociales, no deja de ser un blog personal, es decir, un sitio en el que vierto mis opiniones y experiencias.

Además, no siempre, pero hay ocasiones en que cuando comienzas algo, surgen unos cuantos escollos y zancadillas de los lugares más inesperados. Lo de “vive y deja vivir” a veces sólo es una frase bonita que queda muy bien para adornar ciertos timelines.

Entonces sale mi vena peleona y, consciente de mis capacidades para interesar a alguien más que a esas cuatro guapísimas y queridísimas amigas, me pongo manos a la obra.

En mi realidad cotidiana soy una mujer ocupada que, cuando consigo despegarme un poco de todo para ir al salón de belleza, las chicas se echan las manos a la cabeza de los desastres que tienen que reparar. Así que sigo reflexionando sobre si es una buena idea continuar, para, al minuto siguiente, recriminarme a mi misma el haber dudado del éxito que puedo conseguir.

a2Y digo “que puedo conseguir”, no “que podría tener” porque, modestia aparte, cada uno conseguimos lo que nos merecemos. Del mismo modo que somos lo que hemos decidido ser, ya que las elecciones y decisiones que hemos ido tomando a lo largo de nuestra vida son las que hacen que seamos lo que somos. De nada sirve culpar a otros o ampararse en subterfugios y excusas como las circunstancias o la mala suerte.

Siendo realistas, admitamos que lo de la mala suerte es algo muy traído por los pelos que se usa para justificar prácticamente cualquier cosa que no se desea asumir.

Os habréis dado cuenta de que mis dedos recorren el teclado siguiendo el ritmo de mis pensamientos, que van demasiado rápido para centrarse en una sola idea y desarrollarla. Y yo me dejo ir. Es agradable abandonarse a lo que pasa por la mente, sin rumbo, sólo yendo.

Retomaré el hilo con cierta renuencia… “Conseguimos lo que nos merecemos”. Y nos merecemos lo que con nuestro esfuerzo alcanzamos. Salvo contadísimas excepciones en las que no estoy incluida, pues ni soy de alta cuna, ni me gustaría estar supeditada a nadie a cambio de una vida regalada. Eso sí, admito que, si me tocara la loto, no le haría ascos.

Pero hasta entonces seguiré peleando y esforzándome cada día. Con proyectos en marcha, otros mil en mente y siempre abierta a escuchar propuestas interesantes.

Por el momento os pediré un poquito de vuestro tiempo de vez en cuando para que me acompañéis por esos mundos virtuales y reales. ¿Os apuntáis?

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4 comentarios sobre “Vomitando elucubraciones

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